Querían morir, pero luchaban por sobrevivir...

9/28/2018

Si bien, nunca fui fan de las clases de historia, hay muchas sucesos de los que he buscado saber más y uno de ellos es el de la Segunda Guerra Mundial, ya que siempre he buscado "motivos" para que todo el contexto que conocía que ocurrió, hubiese acontecido del modo en que lo hizo; por lo que al tener la posibilidad de saber más del tema y al menos de un fragmento más de esa historia (o eso pensé), no dude en seleccionar esta lectura entre las novedades de DeVecchi... Pero lo que me encontré era más de lo que siquiera pude imaginar:

Datos generales:


Título: Auschwitz. Cada día, un día más (Título original: Auschwitz. Um dia cada vez)

Autor(a): Esther Mucznik

Editorial: DeVecchi (La Esfera de los Libros)
*Muchas gracias a Editorial DeVecchi por el ejemplar*

Páginas: 328

ISBN: 9788491642527


Sinopsis:

Shlomo Venezia, superviviente de Auschwitz El campo de concentración de Auschwitz es el sinónimo del mal absoluto que el nazismo preconizó. Los judíos y gitanos sirvieron como cobayas para la experimentación diabólica de los nazis, gaseando a más de un millón de personas y matando de hambre, frío, agotamiento o, simplemente, de soledad y desesperanza. Sin embargo, muchos presos resistieron a la t o t a l d e s h u m a n i z a c i ó n d e l c a m p o esforzándose por mantener la dignidad. Cuidar la higiene, escribir o dibujar eran actos que ayudaban a sobrevivir. Esther Mucznik cuenta a través de las voces de aquellos que sobrevivieron al infierno de Auschwitz el insoportable silencio tras los asesinatos de niños, la barbarie de la experimentación médica sobre miles de hombres y mujeres o la lucha por sobrevivir en un campo de horror y muerte.


Opinión: 

De comienzo, pensé que esto sería un conjunto de testimonios de diferente sobrevivientes, además de complementar dicha información con fotografías de diversos elementos de aquel fatídico lugar, mejor conocido como Aushwitz, y me preguntaba cómo es que al hablar de un sólo lugar se abarcarían tantas páginas, pero la verdad es que yo estaba totalmente equivocada, no sólo se hablaría de este campo de concentración y exterminio, sino que se habla de todo: desde los inicios de la guerra, hasta lo que ocurrió con los sobrevivientes y la solicitud por la memoria de su sufrimiento...

"No todo se ha escrito todavía, ni lo será nunca. La historia del Holocausto, como la de otros acontecimientos históricos, nunca es definitiva. Escita en el presente, la historia modifica constantemente el enfoque del pasado." 

En una combinación de testimonios y a través de la investigación realizada por la autora, se nos va contando todo el inicio de los campos de concentración, que datan de 1933, y no como yo creía (que es lo que te dicen en la escuela ¬¬) en 1941. Y es que aquellas cámaras de gas en los campos de exterminio, en dónde se exterminaron millones de personas, entre ellas judíos (siendo estos la mayoría), gitanos, polacos y opositores, engloban todo un proceso que comienza por una represión política, pasando por asesinatos a tiros, después vienen los trabajos forzados y culminó en el trasporte, concentración y exterminio de millones de personas... 

"Nadie sabe cuánto tiempo y a que pruebas es capaz de resistir el alma antes de doblegarse o quebrarse. Todo ser humano posee una reserva de fuerza cuya medida le es desconocida: puede ser grande, pequeña o nula, y solo la adversidad extrema concede la posibilidad de evaluarlo."

Siendo que todo ese proceso, requería constantemente de nuevas ideas para irse deshaciendo de todos aquellos que fueron apresando, a los que les mentían y a los hicieron vivir y padecer de la peor deshumanización que se pudiese imaginar siquiera, sus ideas de represión y humillación hacia estas personas no tenía límites; pero a pesar de lo que uno imagina o sabía (bueno, en mi caso), ellos, en la mayoría de los eventos ni siquiera se involucraban directamente para hacer dicho sufrimiento aún peor, ya que hacían que otros presos hiciesen todo lo que requería hacer funcionar todo: tanto la humillación del resto de los presos, ya que alguno de ellos eran kapos (encargados de la disciplina de los presos) por ciertos (mínimos) privilegios ante los demás;  por otro lado el sonderkommando, o comando especial, que eran los encargados de todo el proceso de ingreso de personas a la cámaras de gas, de quemar los cadáveres, recoger pertenencias, etcétera; haciendo que los alemanes no se involucrarán demasiado para evitar las consecuencias que estas acciones podrían traerles psicológicamente, aunque en lo que involucraron a posteriori sólo decían que cumplían ordenes. 

Y sin duda que fue una mentira que tenía un proceso muy construido, un proceso de lo más complejo, porque tenía su propia organización, fines de explotación de seres humanos hasta su explotación y/o muerte, por un odio que iba más allá de cualquier tipo de explicación, ya que los deshumanizaron en tantos sentidos, que fueron a más de quitarles su hogar, sus pertenencias, cabello, salud, entre miles de cosas más, ya que, como se comenta en uno de los testimonios, era como si les hicieran padecer todo ello, y se lo merecieran solo por ser quienes eran (parafraseando)... 

"Es la esperanza la que conduce a los hombres pasivamente a las cámaras de gas, la que los impide planear la revuelta. La esperanza los lleva a luchar por cada día suplementario, porque podría ser precisamente ese día, el día de la libertad..."


Ahora bien, ante toda esta perspectiva totalmente "negra" (en mi perspectiva), hubo una pregunta que siempre rondo mi cabeza, e incluso la de mi mamá, puesto que ante lo que se cuenta y hemos visto (que no quiere decir que sea todo lo que hay del tema), estaba la cuestión de que por qué no se resistieron ante todo ello y la cuestión es que si lo hicieron, en tanto sentidos, que hasta que no leí los testimonios agregados poco a poco, en el desarrollo histórico del libro, no había comprendido; aunado a los actos de "rebeldía", las revueltas y aquellos que lograron escapar y optaron por no cumplir los objetivos de humillación y deshumanización que el entorno los obligaba, de sobremanera, a llevar a cabo, entre los cuales hubo personas que enterraron sus testimonios, que emplearon la música y la cultura para seguir siendo ellos, "luces en ese camino tan gris" (personas que ayudaban a otras a sobrevivir), en fin, tantas acciones de "rebelión", que fueron más allá de agarrar amotinarse (aunque también hubo algo de esto)...Además de que su lucha implicó todavía más que salir de aquellos campos de concentración con "vida".

"Y la verdad es que nos gustaría vivir a cualquer precio, queremos vivir porque estamos vivos, porque el mundo entero vive. Y todo lo que el Hombre desea y todo lo que está ligado a él, incluso por poco que sea, está ligado a la vida, incluso casi sin vida..."

Por todo lo que les comento, que no es ni una mínima parte de todo lo que encontré en las páginas de este libro, mi proceso de lectura de este libro a estuvo cargada de un conjunto de ira y zozobra , en partes (casi) iguales, (situación que permanece aún mientras escribo esta reseña) que al ver cada frase, recuerdo, fotografía y/o evento que sucedió a millones de personas en esos días de infierno. y como cada uno vivió y padeció su propia lucha hasta las últimas instancias; incluso haciéndome ver que las proporciones que, yo creía, había tenido este genocidio, no era ni la décima parte de lo que pensaba o si quiera sabía... Así que a pesar del "sentimiento" que acompaño mi lectura, sólo puedo decir que es algo que NECESITABA saber, tantos nombres, sucesos y memorias que deben ser recordadas, por lo que es cierto que jamás se va terminar de contar todo...

"La 'huella' que por encima de todo hizo imposible guardar el secreto, el camuflaje y el borrado de pruebas, fueron los sobrevivientes: los hombre, las mujeres y los niños, testigos vivos de un crimen sin nombre. Hoy ya están desapareciendo por ley natural de la vida, pero su voz, escrita, grabada y filmada, permanece en sus descendientes y, esperemos que en nuestra memoria colectiva."

Sin más, les puedo decir que Auschwitz. Cada día, un día más, combina testimonios, elementos históricos y sociales, para reconstruir la memoria del Holocausto, y no sólo del campo de concentración mencionado en su título, sino de todo lo que aquel suceso significó, y lo hace hasta la fecha, para toda la humanidad.

Calificación:
5 de 5



¿Ya lo leyeron? ¿Qué les pareció? 

En caso contrario, ¿quieren conocer lo que se atestigua en Auschwitz. Cada día un día más?

Hasta la próxima devoradores.

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2 Comentarios

  1. ¡Hola, Liz!
    Déjame decirte que odiaba los libros que hablan de la 2° guerra mundial porque me parecía una forma baja de sacar dinero, pero raramente he visto que la gran mayoría lo hacen con mucho respeto y siempre tratando de dar la información más fiel posible y este libro, después de leer tu reseña, obvio, me llama la atención. Me gustó mucho tu reseña :3
    ¡Un abrazo!

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  2. ¡Hola Liz! Estos libros son muy duros de leer pero a la vez son muy necesarios. La verdad que me alegra que te haya gustado y que hayas aprendido cosas de esa época tan dura :(. Gracias por traernos esta lectura :).
    Un beso desde Jardines de papel .
    ¡Nos leemos!

    ResponderEliminar

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